miércoles, 16 de abril de 2014

Dejemos entrar algunos rayos de sol.

Con la mano en el corazón te digo que podemos, podemos conseguirlo.¿El qué?- te preguntarás. El "todo"- te contestaré. Que si un hombre sin manos puede tocar un instrumento, una mujer sin piernas ganar una competición y un niño con deficiencia aprender un nuevo idioma, no esta todo perdido. Aun queda esperanza en el mundo. Que nada es fácil en la vida pero con constancia todo se consigue.
El "yo no valgo para esto" nunca fue una verdadera escusa para no alcanzar una meta, ninguna escusa es lo suficientemente buena como para frenar nuestro camino, para no seguir andando. No, no lo es.
Con la mano en el corazón te cuento que si hemos conseguido fabricar embarcaciones para surcar todas las aguas del planeta, máquinas aerodinámicas para volar de un continente a otro en cuestión de horas (sí, VOLAR), teléfonos donde tu voz puede ser escuchada en la otra parte del país en un abrir y cerrar de ojos, innovaciones en medicina (un pulmón puede ser sustituido cuando deja de funcionar por otro como si nuestro cuerpo solo se hubiese roto y necesitase una reparación, un cambio de piezas). Alucinante, ¿no se dan cuenta de lo GRANDIOSO que es el ser humano? ¿En serio no pueden verlo? La luna que vemos cada noche, rodeada de estrellas, ha conseguido tener huellas nuestras incrustadas.¡Lo hemos conseguido!
Y aun habiendo conseguido todos estos logros seguimos pensando que no podemos dominar nuestra vida, construir un mañana en el que nos sintamos bien con nosotros mismos ¿Qué clase de ingenuidad es esa? No necesitamos inventar máquinas para hacer algo importante, ni salvar vidas para ser unos superheroes. Basta con levantarnos, ponernos en pie y... comernos el mundo, da igual las circunstancias.  "Si la vida te cambia el guión, corrígele los acentos" Mantener una meta fija y luchar a más no poder por ella, esa es la verdadera clave de la vida. La positividad es fundamental para conseguirlo.
Con la mano en el corazón te insto a que JAMÁS te des por vencido. Eres grande, al igual que todo ser humano.  Solo se necesita voluntad, y es que ya lo dice el dicho; "¡si quieres, PUEDES!"